Historia
03 Jul 2022
By: José Cajías

Jasmide Josepm es nacional haitiana, tiene 40 años y actualmente vive en Necoclí, Antioquia. Gracias al apoyo de OIM y otras organizaciones se recupera de un accidente y busca reencontrarse con su familia. Esta es su historia.

Hace seis años, Jasmide Josepm decidió buscar un futuro diferente al que le ofrecía Haití, su país natal. Por ello, con su esposo y sus dos hijos, partió desde Puerto Príncipe con la ilusión de llegar a los Estados Unidos. Actualmente, reside en el municipio de Necoclí, ubicado en el departamento de Antioquia, Colombia.

Tras salir de Haití, estuvo en Argentina y luego en Brasil, para luego llegar- en octubre de 2021- a Colombia. Infortunadamente, tuvo un accidente que le obligó a detener su viaje hacia Estados Unidos y causo que se separara de su esposo e hijos, quienes tuvieron que seguir el camino.

Jasmide tiene una mirada que despierta simpatía, sin embargo, asegura que su corazón está triste por no haber logrado su objetivo, y sobre todo por no estar con su familia. Comenta en creole (lengua criolla caribeña), que la realidad que vive es compleja. “El sueño era llegar a Estados Unidos, pero tuve el accidente y ahora estoy en Colombia”.
Tras este impase, fue atendida por urgencias e intervenida quirúrgicamente en una clínica de Montería, Córdoba. En los controles que tuvo posterior a la operación, se identificó una complicación, por lo que fue necesario que recibiera atención por la especialidad de ortopedia.

En febrero de 2022, enlaces de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) se enteraron de la situación y gestionaron los exámenes que necesitaba Jasmine y el traslado hacia Montería para seguir con su tratamiento.
 
A partir de ese momento, ella ha sido acompañada por diversas personas e instituciones, que se han convertido en una red de apoyo para satisfacer sus necesidades de techo, alimentación, salud y bienestar emocional. Uno de los mayores logros fue su afiliación al sistema de salud a través de su aseguramiento a la EPS.

Estas acciones en favor de Jasmide y de otros migrantes y refugiados son posibles gracias a Fondos Misionales de la OIM Colombia.

Si bien le hace falta su familia, Jasmide siente que en Colombia encontró personas e instituciones que le hacen sentir apoyada y acompañada. “Siento que tengo una familia que está integrada por todas las personas que me apoyan y que no me hacen sentir sola”, comenta.
Para Jasmide, su principal meta es recuperarse físicamente y luego lograr los ingresos necesarios que le permitan reencontrarse con su familia. Producto de la experiencia que ha vivido anima a migrantes y refugiados a recorrer su camino con paciencia y valentía. La OIM continúa apoyando los esfuerzos de las autoridades sanitarias para dar respuesta oportuna a casos como el de Jasmide, como parte de las acciones para atender integralmente las necesidades de migrantes transcontinentales y transnacionales.

SDG 3 - SALUD Y BIENESTAR
SDG 10 - REDUCCIÓN DE LAS DESIGUALDADES