Historia
05 Ago 2022
By: Daniela Miranda

Rubén* intenta explicarle todo lo que sabe de la maternidad a su hija Luz*, quien tiene tres meses de embarazo. Ambos migraron hace 15 días, en busca de un mejor futuro en Colombia. Caminar junto a dos amigos más, los llevó a convertirse en una familia. Así fue su llegada a un alojamiento temporal de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en Tolima. 

*Algunos nombres y lugares han sido cambiados para proteger la identidad de sus protagonistas.

Rubén* y su hija llegaron a Colombia con el sueño de darle una mejor vida a su nieto o nieta.

Rubén* es un hombre venezolano, de 40 años, quien ha recorrido el mundo. Su conclusión sobre cada paso dado es que: la familia es lo más importante. Con este antecedente, llegó a Colombia y junto a su hija Luz* busca alcanzar un sueño: una gran vida para su nieto o nieta.

“Mi hija tiene tres meses de embarazo y hace medio mes llegamos a Colombia. De Venezuela salimos caminando y, desde que llegamos, no hemos parado de hacerlo. Caminamos en busca de refugio… de un descanso”, nos cuenta.

Ese descanso lo encontró en un alojamiento temporal de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en la región del Tolima. Allí, desde hace tres días, Rubén* y Luz* han vuelto a sentir un hogar. “Esto ha sido una bendición. Migrar nos hizo familia, no solo a mi hija y a mí, sino a los compatriotas que hemos encontrado en el camino. Tener la tranquilidad de que tenemos una cama, un refugio para pasar la noche nos devuelve la vida que el caminar se ha ido llevando”, expresa.

En el camino, Rubén* y su hija hicieron dos amigos, quienes pasaron a ser sus amigos.

Pasando distintas montañas y ríos, Rubén* ha caminado el territorio nacional desde el norte hacia el centro. Sus conocimientos le han proporcionado una firmeza en su andar y una resistencia en cada rechazo recibido. “Si mi hija está cansada de caminar, yo la cargo y nuestros amigos llevan la maleta. Ya no es ella sola, sino que también lleva un bebé dentro que necesita un mundo distinto. Por ellos es que camino. No es fácil… así como hemos dado con gente de un corazón enorme, hay otros que no tanto…”, añade.

Con la premisa de experimentar una nueva vida, es que esta familia se mantiene unida. Tres maletas los acompañan. Una de ellas ya empieza a guardar donaciones para la llegada del bebé.

“No queremos darle un futuro incierto, luchamos contra eso. Esperamos quedarnos en Colombia o ir a Ecuador, en cualquiera de los dos países trabajaremos duro por cada uno de nosotros”, concluye.

Los alojamientos temporales son espacios de protección en los que refugiados y migrantes acceden a asistencia humanitaria integral, incluyendo alimentación y artículos no alimentarios (NFI), durante un tiempo determinado. Estos lugares contribuyen a mejorar sus condiciones de vida al facilitar el suministro efectivo de asistencia. Este proyecto es posible gracias al apoyo financiero de La Oficina de Población, Refugiados y Migración (PRM) de los Estados Unidos.

SDG 10 - REDUCCIÓN DE LAS DESIGUALDADES
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