Historia
19 Sep 2022
By: Daniela Miranda

Con migrar nace la esperanza de encontrar un refugio. Cuatro paredes y una cama cómoda, lo que día a día se normaliza, significa para muchos la reconexión con la vida y la esperanza de un mejor futuro. Con 32 años, cuatro hijos y una nieta a cargo, Lixy* comparte ese sentir, embargada por la emoción de habitar uno de los cuartos del Alojamiento Temporal de OIM en Maicao (La Guajira). Aquí su historia.  

“Pasamos dos días comiendo mango verde antes de llegar aquí. Nunca imaginé que me brindarían una ayuda así. El día que llegamos, nos dieron un almuerzo para cada uno de nosotros. Lloré. Estos días hemos dormido muy bien. Solo puedo decir: gracias”, con la emoción de estar en un Alojamiento Temporal de la Organización Internacional para las Migración (OIM) en La Guajira, Lixy* inicia el relato.

Dos niñas de 8 y 14 años y dos niños de 10 y 11 años se aferran a ella, mientras en sus brazos se encuentra su nieta de 9 meses. De cinco que eran en Venezuela, pasaron a ser seis en Colombia con la meta de salir adelante.

“En Venezuela vivía con mi familia. No quería que les hiciera falta ni una comida. Lamentablemente, mi hija quedó en embarazo a los doce años. Cuando me enteré del embarazo sentí que me iba a morir, pero debía darles fuerza a todos. Por eso salimos de mi país. Ella y la bebé merecían una historia diferente”, nos cuenta esta madre venezolana.

Con un embarazo de riesgo por parte de su hija, quien ya se acercaba a los nueve meses, Lexy* llegó a Colombia junto a sus otros hijos. Una bebé llegaría a su familia con la esperanza de un cambio en el vaivén de la vida misma. “Tuvo una niña a los trece años. De eso, hace ya ocho meses y a la bebé ya un diente le está saliendo. Migrar ha sido difícil porque tengo cuatro hijos y una nieta que esperan todo de mí”, relata.

Aunque desde su llegada al Alojamiento Temporal ya han pasado 15 días y debe retomar su camino, Lexy* tiene la convicción de emplearse y tener un capital para impulsar a sus hijas e hijos. Trabajar y estudiar son sus sueños a corto plazo, lo que llegue a partir de ahí irá formando lo que espera de su futuro. 

“Me he sentido refugiada y segura aquí. Escuché decir que aquí ayudaban a venezolanos, pero no me imagine que tanto. Después de días grises volvimos a recobrar esa esperanza de dar la lucha. A mis hijos quiero darles estudio, por eso hicimos el proceso del Permiso por Protección Temporal (PPT) y estamos a la espera de lo que vendrá”. 

Los Alojamientos Temporales son espacios de protección en los que personas refugiadas y migrantes acceden a asistencia humanitaria integral, incluyendo alimentación y artículos no alimentarios (NFI). Estos lugares contribuyen a mejorar sus condiciones de vida al facilitar el suministro efectivo de asistencia. La ruta de este servicio de asistencia humanitaria se coordina con socios implementadores de la OIM y otros actores, como agencias de la ONU y gobiernos locales. Este proyecto es desarrollado gracias al apoyo financiero de la Oficina de Población, Refugiados y Migración del Departamento de Estado de los Estados Unidos (PRM).

*Algunos nombres y lugares han sido cambiados para proteger la identidad de sus protagonistas.